De las acciones

Doctrina Nacional

Código Civil

Art. 227.- Las acciones de separación personal, divorcio vincular y nulidad, así como las que versaren sobre los efectos del matrimonio, deberán intentarse ante el juez del último domicilio conyugal efectivo o ante el del domicilio del cónyuge demandado. (Ley 23.515). 

Art. 228.- Serán competentes para entender en los juicios de alimentos:

1º) El juez que hubiere entendido en el juicio de separación personal, divorcio vincular o nulidad;
2º) A opción del actor el juez del domicilio conyugal, el del domicilio del demandado, el de la residencia habitual del acreedor alimentario, el del lugar de cumplimiento de la obligación o el del lugar de celebración del convenio alimentario si lo hubiere y coincidiere con la residencia del demandado, si se planteare como cuestión principal.
(Ley 23.515). 

Art. 229.- No hay separación personal ni divorcio vincular sin sentencia judicial que así lo decrete. (Ley 23.515). 

Art. 230.- Es nula toda renuncia de cualquiera de los cónyuges a la facultad de pedir la separación personal o el divorcio vincular al juez competente, así como también toda cláusula o pacto que restrinja o amplíe las causas que dan derecho a solicitarlos. (Ley 23.515).

Nota de Vélez al 230 original: "L. 1.Tít. 13, Part. 4ª y L. 4, Tít. 6, Lib. 3, Fuero Real - Zachariae, § 125 - En cuanto a los hijos naturales, en contra: Pothier, Traité du Mariage, § 418 y 419, y Cód. de Chile, artículo 203"

Art. 231.- Deducida la acción de separación personal o de divorcio vincular, o antes de ella en casos de urgencia, podrá el juez decidir si alguno de los cónyuges debe retirarse del hogar conyugal, o ser reintegrado a él, determinar a quien corresponda la guarda de los hijos con arreglo a las disposiciones de este Código y fijar los alimentos que deban prestarse al cónyuge a quien correspondiere recibirlos y a los hijos, así como las expensas necesarias para el juicio.
En el ejercicio de la acción por alimentos
provisionales entre los esposos, no es procedente la previa discusión de la validez legal del título o vínculo que se invoca. (Ley 23.515). 

Art. 232.- En los juicios de separación personal o divorcio vincular no será suficiente la prueba confesional ni el reconocimiento de los hechos, a excepción de lo dispuesto en los artículos 204 y 214, inciso 2º). (Ley 23.515). 

Art. 233.- Durante el juicio de separación personal o de divorcio vincular, y aun antes de su iniciación en caso de urgencia, el juez dispondrá, a pedido de parte, medidas de seguridad idóneas para evitar que la administración o disposición de los bienes por uno de los cónyuges pueda poner en peligro, hacer inciertos o defraudar los derechos patrimoniales del otro. Podrá, asimismo, ordenar las medidas tendientes a individualizar la existencia de bienes o derechos de que fueren titulares los cónyuges. (Ley 23.515). 

Art. 234.- Se extinguirá la acción de separación personal o de divorcio vincular y cesarán los efectos de la sentencia de separación personal, cuando los cónyuges se hubieren reconciliado después de los hechos que autorizaban la acción. La reconciliación restituirá todo al estado anterior a la demanda. Se presumirá la reconciliación, si los cónyuges reanudaran la cohabitación.
La reconciliación posterior a la sentencia firme de divorcio vincular sólo tendrá efectos mediante la celebración de un nuevo matrimonio. (Ley 23.515).

Nota de Vélez al 218 original: "L. 8, Tít.17, Part. 7ª - Capítulo 10, Novela 134. Cód. de Holanda, artículo 271" (*).

Comentario: (*) Véase el artículo 80 del Proyecto de Goyena, en que cita: el artículo 272, del Cód. Francés, el 223 Napolitano, el artículo 149, de Luisiana, el 139 de Vaud, "Ejus est non nolle, qui potest velle": Ley 3, de Regulis Juris. "Injuriarum actio...dissimulatione aboletur": L.11, § 1, Tít.10, Lib. 47, del Digesto. L. 2, Tít. 9, Part. 4ª, tomada del Capítulo 10, Novela 134. (ver L.30 ,§ 1, Tít. 9, Lib. 9, Cód. Romano) y esto dice Van Espen, n° 9, Cap. 2, Tít. 15, parte 2, "podía hacerse de propia autoridad, según el derecho civil y canónico, porque a nadie le está prohibido renunciar a su derecho", remitiendo, Van Espen, a "De crimine falsi", Capítulo Final. Cita también Goyena el artículo 110 Austríaco, que dice: «Los esposos separados no podrán reunirse sino después de haberlo puesto en noticia del tribunal».

Doctrina: La reconciliación, posterior a la sentencia firme de separación personal, no requiere un nuevo matrimonio, como en el caso del divorcio vincular. Por otra parte, así como la cohabitación, después de la separación, hace renacer la vocación hereditaria y los derechos previsionales, también la cohabitación después del divorcio, haría renacer esos mismos derechos. La vocación hereditaria, por cuanto los ex cónyuges, con la cohabitación, conformarían una "unión de hecho" que tendría los efectos inversos a la "separación de hecho", habilitando, a cualquiera de ellos, a heredar al otro pues, en tal caso, ambos volverían al "estado de inocencia", no obstante lo dispuesto por el artículo 217 y su referencia al artículo 3574, último párrafo. En cuanto a los beneficios previsionales, devendrían con mayor razón, al encontrarnos frente a un supuesto de más relevancia que la unión de hecho, tanto que podríamos hablar de la renovación del régimen de sociedad conyugal.

Art.. 235.- En los juicios contenciosos de separación personal y de divorcio vincular la sentencia contendrá la causal en que se funda. El juez declarará la culpabilidad de uno o de ambos cónyuges, excepto en los casos previstos en los arts. 203, 204, primer párrafo y en el inciso 2º del artículo 214. (Ley 23.515). 

Art. 236.- En los casos de los arts. 205 y 215 la demanda conjunta podrá contener acuerdos sobre los siguientes aspectos:

1º) Tenencia y régimen de visitas de los hijos;
2º) Atribución del hogar conyugal;
3º) Régimen de alimentos para los
cónyuges e hijos menores o incapaces, incluyendo los modos de actualización.
También las partes podrán realizar los acuerdos que consideren convenientes acerca de los bienes de la sociedad conyugal. A falta de acuerdo, la liquidación de la misma tramitará por vía sumaria.
El juez podrá objetar una o más estipulaciones de los acuerdos celebrados cuando, a su criterio, ellas afectaren gravemente los intereses de una de las partes o el bienestar de los hijos. Presentada la demanda, el juez llamará a una audiencia para oír a las partes y procurará conciliarlas. Las manifestaciones vertidas en ella por las partes tendrán carácter reservado y no constarán en el acta. Si los cónyuges no comparecieran personalmente, el pedido no tendrá efecto alguno.
Si la conciliación no fuere posible en ese acto, el juez instará a las partes al avenimiento y convocará a una nueva audiencia en un plazo no menor de dos meses ni mayor de tres, en la que las mismas deberán manifestar, personalmente o por apoderado con mandato especial, si han arribado a una reconciliación. Si el resultado fuere negativo el juez decretará la separación personal o el divorcio vincular, cuando los motivos aducidos por las partes sean suficientemente graves. La sentencia se limitará a expresar que dichos motivos hacen moralmente imposible la vida en común, evitando mencionar las razones que la fundaren. 
(Ley 23.515).

Nota de Vélez al 236 original: "Cód. Sardo, artículo 145 - Cód. de Austria, arts. 120 y 121. Cód. Francés, artículo 228 y Cód. de Holanda, artículo 91. En contra: L. 4,Tít. 2, Lib. 10, Nov. Rec. que revocó la L. 3,Tit. 12, Part. 4ª. En la Iglesia griega sólo se permiten 3 matrimonios". 

Art. 237.- Cuando uno de los cónyuges demandare por separación personal podrá ser reconvenido por divorcio vincular, y si demandare por divorcio vincular podrá ser reconvenido por separación personal. Aunque resulten probados los hechos que fundaron la demanda o reconvención de separación personal, se declarará el divorcio vincular si también resultaron probados los hechos en que se fundó su petición. (Ley 23.515).

Nota de Vélez al 237 original: "L. 7,Tít. 4, Lib. 10, Nov. Rec. - L. 26,Tít. 13, Part. 5ª - L. 3 y ss.Tít. 9, Lib. 5, Cód. Romano (pág. 577) - Cód. Sardo, arts. 146 y 147. En contra: todos los otros códigos modernos. Las leyes declaraban reservables, a más de los bienes heredados de los hijos del primer matrimonio, todos los demás que hubiese adquirido de su difunto consorte por testamento, donación u otro cualquier título lucrativo. El artículo limita la reserva a sólo los bienes heredados de los hijos del primer matrimonio". 

Artículo 238.- Transcurrido un año de la sentencia firme de separación personal, ambos cónyuges podrán solicitar su conversión en divorcio vincular en los casos de los artículos 202, 204 y 205. Transcurridos tres años de la sentencia firme de separación personal, cualquiera de los cónyuges podrá solicitar su conversión en divorcio vincular en las hipótesis de los artículos 202, 203, 204 y 205. (Ley 23.515).

Nota de Vélez al 238 original: "L. 3,Tít. 9, Lib. 5, Cód. Romano (pág. 577)". 

Art. 239.- La acción de nulidad de un matrimonio no puede intentarse sino en vida de ambos esposos.
Uno de los
cónyuges puede, sin embargo, deducir en todo tiempo la que le compete contra el siguiente matrimonio contraído por su cónyuge; si se opusiera la nulidad del anterior, se juzgará previamente esta oposición.
El supérstite de quien contrajo matrimonio mediando impedimento de ligamen puede también demandar la nulidad del matrimonio celebrado ignorando la subsistencia del vínculo anterior.
La prohibición del primer párrafo no rige si para determinar el derecho del accionante es necesario examinar la validez del matrimonio y su nulidad absoluta fuere invocada por descendientes o ascendientes.
La acción de nulidad de matrimonio no puede ser promovida por el Ministerio Público sino en vida de ambos esposos. Ningún matrimonio será tenido por nulo sin sentencia que lo anule, dictada en proceso promovido por parte
legitimada para hacerlo. (Ley 23.515).  

Jurisprudencia Provincial

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